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El Plato del Bien Comer, buena alimentación


Una herramienta muy conocida y útil que te puede ayudar a llevar una buena alimentación es el plato del bien comer, úsalo y lograrás llevar una dieta balanceada
Algunas veces, la rutina diaria y la falta de tiempo hacen que las personas no lleven una dieta balanceada y se olviden de consumir alimentos que les proporcionen las cantidades necesarias de nutrientes para un buen funcionamiento del organismo.
El plato del bien comer. Una guía de alimentación para la población mexicana, que facilita la orientación alimentaria y puede así fomentar buenos hábitos de alimentación en la población para todos los grupos de edad”
¿En que nos beneficia?
Esta herramienta tiene como fin brindar orientación y ofrecer opciones prácticas para integrar una dieta correcta, adecuada a cada cultura, a las costumbres, las necesidades y posibilidades de cada individuo, para aprender a balancear sus alimentos de una manera práctica y sencilla.
- Es una muestra gráfica de las porciones que deben existir en cada comida.
- Nos proporciona una fácil identificación de los grupos de alimentos para la creación de menús saludables.
- Y ninguno de los grupos se privilegia sobre otro.
Clasifica a los alimentos en tres grupos
Verduras y frutas: aportan vitaminas, minerales y fibra, así como color y textura a la dieta. Como ejemplo de este grupo tenemos la naranja, el plátano, la papaya, el brócoli, las zanahorias y la calabaza, entre otros.
Recuerda que es importante incluir en la dieta diaria cinco porciones de verduras o frutas al día, de preferencia crudas y de la estación.

Cereales: son la principal fuente de la energía que el organismo utiliza para realizar sus actividades diarias por lo que su consumo es fundamental para el buen funcionamiento orgánico. Este grupo incluye el maíz, arroz, trigo y avena. Es preferible consumir los cereales integrales por su aporte en fibra.
Leguminosas y los alimentos de origen animal: es el grupo que aporta proteínas. Entre las leguminosas encontraras: frijoles, lentejas y habas. Su consumo es recomendable de una a dos veces por semana.
Los alimentos de origen animal aportan también grasa saturada (colesterol), por lo que su consumo deberá limitarse a una cuarta parte de tu plato.
“Una dieta correcta, junto con la actividad física, son los pilares fundamentales que nos permiten mantener una buena salud”, expresa la asesora nutricional.
¿Cómo saber si se lleva una buena alimentación?
Los siguientes puntos te ayudarán a encontrar tal respuesta:
Completa: Esto quiere decir que contenga todos los grupos de alimentos y por lo tanto todos los nutrimentos. Esto se logra al incluir al menos un alimento de cada grupo en cada comida.
Equilibrada: Los nutrimentes guardarán las proporciones entre sí, al integrar los menús de las comidas.
Suficiente: Se tienen que cubrir las necesidades nutricionales de cada persona de acuerdo a edad, sexo, estatura, actividad física o estado fisiológico.
Variada: Que incluya diferentes alimentos de los tres grupos en cada tiempo de comida.
Higiénica: Que se preparen, sirvan y consuman con limpieza.
Adecuada: Para los diferentes gustos, costumbres y disponibilidad de los mismos.
Puede sonar complicado, pero en realidad es más sencillo de lo que parece. “La única limitación que existe para tener una dieta correcta es la imaginación que tengamos para crear combinaciones saludables”
http://www.simplesalud.com/salud/comida-sana/el-plato-del-bien-comer

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Disminuya sus Niveles de Triglicéridos - nutricion - colesterol



¿Qué son los triglicéridos?

Los triglicéridos son el principal tipo de grasa transportado por el organismo. Recibe el nombre de su estructura química. Luego de comer, el organismo digiere las grasas de los alimentos y libera triglicéridos a la sangre. Estos son transportados a todo el organismo para dar energía o para ser almacenados como grasa.
El hígado también produce triglicéridos y cambia algunos a colesterol. El hígado puede cambiar cualquier fuente de exceso de calorías en triglicéridos.

¿Cuál es el nivel normal de triglicéridos?

Los niveles de triglicéridos varían con la edad, y también dependen de qué tan reciente ingirió alimentos antes del examen. La medición es más precisa si no se ha comido en las 12 horas previas al examen. El valor normal es de 150 mg/dL. Para quienes sufren problemas cardiacos, los niveles de esta sustancia deben ser inferiores a los 100 mg./dl.
Si el colesterol tiene un valor normal, un nivel elevado de triglicéridos no parece ser un factor de riesgo de enfermedad cardiaca, pero sí puede ser riesgoso al asociarse con diabetes y pancreatitis.

¿Cómo están asociados los triglicéridos al colesterol?

Cuando la persona come, los triglicéridos se combinan con una proteína en su sangre para formar lo que se llama lipoproteínas de alta y baja densidad. Estas partículas de lipoproteínas contienen colesterol. Para formar triglicéridos en el hígado el proceso es similar; el hígado toma los carbohidratos y proteínas sobrantes de la comida y los cambia a grasa. Esta grasa entonces se combina con proteína y colesterol para formar lipoproteínas de muy baja densidad, que son liberadas al torrente circulatorio.


¿Qué causa altos niveles de Triglicéridos?

Puede tener varias causas:
· Exceso de peso: los triglicéridos aumentan generalmente a medida que aumenta el peso
· Consumo excesivo de calorías: Los triglicéridos se elevan a medida que se aumenta de peso o se ingieren demasiadas calorías, especialmente provenientes de azúcar y del alcohol. El alcohol aumenta la producción de triglicéridos en el hígado.
· Edad: los niveles de triglicéridos aumentan regularmente con la edad
· Medicamentos: Algunas drogas como los anticonceptivos, esteroides, diuréticos causan aumento en los niveles de los triglicéridos.
· Enfermedades: La diabetes, el hipotiroidismo, las enfermedades renales y hepáticas están asociadas con niveles altos de triglicéridos. Entre los grupos que deben vigilar con mayor cuidado su nivel de triglicéridos se encuentran los diabéticos y las mujeres después de la menopausia. Más de un 75% de los diabéticos tienen los niveles de triglicéridos altos y el 30% de las mujeres que han pasado por la menopausia sufren de este mismo problema.
· Herencia: algunas formas de altos niveles de triglicéridos ocurren entre miembros de una misma familia.




El tratamiento incluye:
Perder peso. Generalmente, cuando se pierde peso, se logran bajar los niveles de triglicéridos.
Controle su ingesta de carbohidratos y azúcar. Es importante disminuir la cantidad de carbohidratos consumidos (pan, arroz, frijoles, papa y verduras harinosas, pastas, cereales); preferiblemente optar por las opciones integrales. Además, ingiera menos cantidad de azúcar y de alimentos que contengan azúcar. Se recomienda reemplazar azúcar con edulcorante artificial. Es esencial consumir una cantidad adecuada de frutas y vegetales para proteger las arterias y el corazón
Disminuir el consumo de alcohol. Algunas personas son mas propensas a que el alcohol aumente la producción de triglicéridos por el hígado.
Disminuir el consumo de grasa total y saturada. Elija sus calorías provenientes de la grasa sabiamente: primero, es importante mantener la cantidad de grasa consumida al mínimo, y luego, es importante evitar el tipo de grasa de origen animal (mantequilla, natilla, helados de crema, lácteos enteros, carnes muy grasosas, piel del pollo) y el tipo de grasa llamado trans (este se encuentran en productos parcialmente hidrogenados). El comer pescado 2-3 veces a la semana, ya que el aceite de pescado (Ej. Salmón) reducen los niveles de triglicéridos.

Kathryn von Saalfeld,
Nutricionista




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TERCERA EDAD, NUTRICION - Doctor Sonrisal - Red Latinoamericana Saludable


TERCERA EDAD – NUTRICION: 


Sabemos que nuestros hábitos condicionan nuestra salud en cualquier etapa de la vida. 
Es por ello que debemos prestar atención al ejercicio que practicamos y, por supuesto, a nuestra nutrición.
A nuestra edad tenemos más posibilidades de padecer problemas de anemia, hipertensión, diabetes, etc. Pero con una alimentación sana y equilibrada podemos prevenir contínuas visitas al médico por constantes achaques. 
Sin embargo, es un error frecuente el desentenderse de las tareas rutinarias como ir a la compra o cocinar; algo que no sólo nos reportará los beneficios propios de una dieta sana, sino que nos sevirá para ejercitar la mente.
Toma nota de los siguientes consejos que te ayudarán a gozar de buena salud a cualquier edad:

- Organiza una compra semanalmente, planificando los alimentos que comprarás. ¿Por qué no vas a hacerla con algún amigo? - Aunque vivas sólo, anímate a cocinar. Tener que hacer menos cantidad no es excusa ya que puedes congelar varias raciones para los días que no tengas ganas de cocinar y además, preparar los ingredientes, estar pendiente de los tiempos de cocción, etc, son ejercicios rutinarios que además de entretenerte, te beneficiarán indirectamente.
- Haz, por lo menos, 3 comidas al día, sin olvidarse nunca del desayuno.
- Reduce las calorías de tu dieta porque, a medida que envejecemos, tenemos menor actividad física.
- Sigue comiendo de todo: una dentadura débil no es razón suficiente para erradicar de nuestra dieta productos tan esenciales como la carne. Si es tu caso, la solución puede estar en los purés con todo tipo de ingredientes: verduras, pescado y por supuesto carnes.
- Come diariamente distintos tipos de cereales; pan, arroz, fideos... un aporte de fibra le ayudará a a mantener un buen funcionamiento intestinal y reducir el riesgo de enfermedades crónicas como las enfermedades del corazón y diabetes tipo 2.
- Carnes blancas mejor que rojas; incorpora a tu compra semanal carne de pavo o de pollo, siempre sin piel para disminuir la cantidad de grasa. - No abuses del café ni por supuesto del alcohol.
- Cuidado con el colesterol. Prescinde de los fritos y en caso de hacerlos, sólo con aceite de oliva.
- Los embutidos, sólo de forma excepcional. Igual con la bollería industrial y la casquería.
- Bebe al menos dos litros de agua al día (de 8 a 10 vasos de agua). Aunque no tengamos sed, es imprescindible que nos protejamos ante una posible deshidratación. Además, bebe leche, zumos e infusiones que te aportarán una ración extra de nutrientes, proteinas, calcio...
- No a la sal. Sí al sabor. Es importante que los alimentos estén bien condimentados porque comer es un placer a cualquier edad y precisamente a edades avanzadas, en las que es habitual el incómodo consumo de medicamentos, la hora de la comida no puede ser un suplicio más. Añadiendo especias como el tomillo, el romero o el laurel, daremos sabor a nuestros platos a la vez que prevenimos la hipertensión.

- Verduras, legumbres, hortalizas y pescado deben tener un papel esencial en nuestra dieta diaria.
- Los lácteos son nuestro mejor aliado contra la osteoporosis. Leche, quesos, yogurt... Si son desnatados, mejor.
- No dudes en consultar a tu médico o dietista ante cualquier duda, especialmente antes de tomar ningún complemento multivitamínico y al dentista sobre el cuidado y limpieza de tu dentadura y encías.
- Come con otras personas de vez en cuando para hacerlo más agradable. Pon un mantel bonito, prueba una nueva receta...
¡Recuerda que nunca es demasiado tarde para hacer cambios saludables en nuestra vida  ...!!! 

http://www.tercera-edad.org/salud/nutricion.asp


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Decálogo para una dieta sana - Doctor Sonrisal




Debemos aprender cuál es nuestro peso ideal, y procurar mantenernos lo más próximo a ese peso. Debemos conocer nuestro índice de masa corporal (IMC)e intentar no desviarnos excesivamente del intervalo óptimo que corresponde a cada persona.
El Indice de Masa Corporal se utiliza para definir el estado ponderal de la persona, y se calcula a partir de la fórmula: peso(kg) / talla(m)2. Se considera sobrepeso un IMC entre 25 y 30, y obesidad cuando el IMC es igual o superior a 30. Ej: Una persona que pese 90 kg y mida 1,80 tendrá un IMC de 27,7 y otra que pese 70 kg y mida 1,80 tendrá un IMC de 21,6.
Tratar de conseguir un equilibrio entre las calorías que ingresan y se eliminan de nuestro organismo. Si consumimos más calorías que las que gastamos, aumentaremos de peso. El sobrepeso no es bueno para la salud.

2. Ingerir las distintas variedades de alimentos que sean saludables para nosotros

La composición de la dieta debe ser variada. Debemos utilizar el sentido común para comer los alimentos que nos benefician y evitar los que nos perjudican. Muchos alimentos poseen un elevado contenido calórico, pero se trata de calorías vacías, que aportan escasos nutrientes.

3. Intentar comer más cereales integrales

Los cereales enteros favorecen nuestra salud de un modo que no consiguen las harinas de granos refinados, ya que el refinado de los cereales elimina su contenido en fibra, así como de algunos nutrientes muy importantes.

4. Comer más frutas y verduras

Los nutrientes y antioxidantes presentes en las frutas y verduras, sobre todo crudas, ayudan a protegernos frente a numerosas enfermedades graves, como la enfermedad cardiovascular y el cáncer.

5. Reducir las grasas saturadas y el colesterol

El contenido total de grasa puede ser del 30-35% de la energía total, siendo la grasa saturada inferior al 10% y preferiblemente, inferior al 7%. Los poliinsaturados inferiores al 7% y monoinsaturados, de 15-20%. El colesterol de la alimentación debe ser inferior a 300 mg/día. Debemos comer mayor proporción de aves y pescado tanto blanco como azul, ya que estos alimentos poseen un menor contenido en grasas saturadas y colesterol, si los comparamos con las carnes rojas. El exceso de grasas saturadas y colesterol no es bueno para el corazón ni para los vasos sanguíneos. La leche desnatada es saludable porque nos aporta calcio, evitando las grasas saturadas y el colesterol.
El Aceite de Oliva, constituyente básico de la dieta mediterránea, es y deberá continuar siendo la grasa culinaria fundamental de la dieta española.
Los aceites vegetales especialmente el aceite de oliva contienen ácidos grasos monoinsaturados, es decir ,"grasa buena", y no contiene colesterol. Además, nos proporcionan antioxidantes. Es preferible usar aceite de oliva virgen.

6. Evitar el excesivo consumo de sal y azúcar

Debemos conocer qué alimentos y bebidas contienen sal o azúcar ocultos. El exceso de sal o de sodio, así como el exceso de azúcar refinado, no es saludable.

7.- Que aporte suficientes minerales, oligoelementos y vitaminas

8. Como aperitivo o merienda, debemos comer frutas o frutos secos

Las frutas frescas o desecadas y los frutos secos son aperitivos sanos siempre que se consuman en cantidades moderadas. Se evitarán los productos con mucho azúcar, sal, conservantes y grasas o aceites hidrogenados.

9. Si bebemos bebidas alcohólicas, su consumo debe ser moderado

El consumo moderado de bebidas alcohólicas es saludable para la mayoría de los adultos, excepto para los que pertenezcan a determinados grupos de riesgo (aumento de los triglicéridos, diabetes mellitus y enfermedad hepática entre otras). Debemos estar informados por nuestro médico sobre la conveniencia o no de beber con moderación (por ejemplo, 2 copas de vino al día). El beber con las comidas es más sano que beber con el estómago vacío. Los vinos son más saludables que otras bebidas alcohólicas por su contenido en antioxidantes.

10. Además, es aconsejable realizar ejercicio físico todos los días y no fumar

La actividad física beneficia a nuestra salud en general, incluyendo el mantenimiento del peso y el estado de nuestro corazón. Cualquier tipo de actividad física siempre es mejor que ser sedentario.
Por último, debemos recordar que el consumo de tabaco disminuye la expectativa de vida y predispone a enfermedades crónicas (cardiovasculares, pulmonares y cáncer). Por lo tanto, recomendamos que NO FUME.
Disfruta de la comida, ya sea en casa o fuera de ella. Probemos las comidas sanas que forman parte de la cultura y tradiciones de nuestro país.
Fuente: Fundación de Hipercolesterolemia Familiar
www.colesterolfamiliar.com


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Las Hórmonas y la Alimentación - Doctor Sonrisal - Red Saludable


Nuestra salud, nuestra respuesta ante el peligro, nuestros cambios de humor y hasta nuestro peso están regulados en gran parte por las hormonas. Éstas guardan una estrecha relación con nuestro estado de nutrición.


El estado nutricional afecta el sistema hormonal, es decir, para que funcione de manera adecuada tenemos que tener un buen estado de nutrición, así el ayuno, la alimentación en exceso o el ejercicio alteran este sistema. Un ejemplo son las personas que se vuelven muy delgadas por tener un sistema hormonal alterado, generalmente la tiroides (glándula) tiene problemas con la secreción de hormonas tiroideas por lo que estas personas si no se atienden son incapaces de mantener un buen estado de salud, y se vuelve un círculo vicioso, otro ejemplo podría ser las personas que tienen dietas con alto contenido de grasas teniendo niveles hormonales que puedan hacerlas susceptibles a padecer ciertos tipos de cáncer.
Las hormonas son secretadas y liberadas directamente en la sangre por órganos conocidos como glándulas, estas son muy abundantes en nuestro cuerpo y por lo tanto también existen una gran cantidad de hormonas. Las glándulas tienen una función muy importante que consiste en monitorear que situaciones están sucediendo en nuestro cuerpo.
Por otro lado el sistema hormonal también afecta el estado de nutrición ya que junto con el sistema nervioso controlan las señales de hambre y saciedad, manda mensajes al sistema digestivo sobre que comida entra y que tipo de jugos gástricos se deben liberar. Durante el ciclo menstrual algunas mujeres presentan cambios de apetito comiendo más hidratos de carbono que el resto del ciclo, otro ejemplo es que las hormonas en parte son las responsables de la falta de apetito durante las enfermedades o reaccionan ante el estrés afectando la absorción de los nutrimentos.
Por todo lo anterior siempre que tenemos algún problema de nutrición ya sea en escasez como la desnutrición o en excesos como la obesidad no debemos olvidarnos de nuestro sistema hormonal ya que muy probablemente parte de la respuesta al problema la podamos solucionar tomándolo en cuenta, no lo olvides.


Las Grasas y las hormonas
Las hormonas son los mensajeros que le dicen a nuestro metabolismo lo que tiene que hacer. Si tiene que almacenar algo, destruirlo, regenerarlo, acelerar el corazón, etc.
Si desequilibras el sistema hormonal tu cuerpo dejará de funcionar de manera correcta y degenerará. Si desequilibras una hormona, terminarán desequilibrándose varias, ya que están relacionadas unas con otras.
Los alimentos no solo son importantes por las "calorías" que tengan, como te quieren hacer creer todos los anuncios, sino por como afectan a tu sistema hormonal.

Especial atención merece para nosotros la hormona insulina, ya que esta hormona gobierna los procesos metabólicos que hacen que los alimentos que comemos se almacenen en forma de grasa corporal. Es decir, para transformar cualquier alimento que hayamos comido en grasa corporal, hace falta que haya niveles altos de insulina. Y viceversa. Si no hay niveles altos de insulina en el cuerpo, los alimentos que comemos tendrán más difícil el llegar a almacenarse en forma de grasa corporal. Los niveles que tengamos de insulina dependen mucho de los alimentos que comamos.
El tener elevados niveles de insulina de manera continua en el cuerpo produce muchos problemas, como son: obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión, fatiga crónica, infertilidad, colesterol alto, riesgo de ataques al corazón, etc.

Por tanto, hay que controlar los alimentos que producen que suban tus niveles de insulina. ¿Qué alimentos son estos? Pues casualmente son los azúcares en todas sus formas y los carbohidratos feculentos.
También elevan tus niveles de insulina ciertas sustancias como son: la cafeína, los edulcorantes artificiales, el alcohol, el tabaco, los estimulantes y los aditivos químicos. Por eso, también hay que evitar consumir estas sustancias de manera habitual.
Por supuesto, la respuesta insulínica de cada persona ante cierto alimento es diferente de una persona a otra. Por eso, los alimentos nos afectan con distinta severidad a unos que a otros y cada uno tiene una tolerancia distinta. Ciertas enfermedades como la obesidad mórbida son casos extremos de desordenes hormonales a gran escala.

Nuestro cuerpo fabrica las hormonas a partir de la grasa y del colesterol, por lo que ambos son necesarios para tener un sistema hormonal equilibrado y sano. Por eso todas las dietas bajas en grasa producen desordenes hormonales. Hay que comer grasas, pero eso si, grasas naturales no desnaturalizadas. Y tranquilos, aunque comas grasa y esta tenga muchas calorías, no se te almacenara en tu cuerpo en forma de grasa corporal mientras no tengas altos los niveles de insulina simultáneamente. Por eso no es aconsejable mezclar en una misma comida una alta cantidad de grasa (muchas calorías) con una gran cantidad de un alimento que provoque una subida de los niveles de insulina como son el azúcar o los carbohidratos feculentos. Es por eso que los pasteles, bollos, helados, galletas (azúcar+ grasa) engordan tanto. 

Por tanto, tener un sistema hormonal equilibrado es importantísimo para nuestra salud y nuestro cuerpo.
Una cosa importante es que, cuanto más desequilibrado tengas tu sistema hormonal, mas tiempo necesitaras para re-equilibrarlo y por eso, mas estricto deberías ser con tu alimentación hasta conseguirlo.
Las malas comidas, comidas trampa y demás, afectan menos a quienes tienen sus sistemas hormonales equilibrados que a aquellos que andan lejos del equilibrio.-



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CASCARA DE MANZANA - PODEROSO ALIMENTO


Cáscara de manzana: alimento "poderoso"/A diario una manzana... realmente es cosa sana



Los estudios han demostrado que consumir una manzana al día puede ofrecer grandes beneficios a la salud.
La cáscara contiene ácido ursólico que protege contra la atrofia muscular.
Además de ser una fuente rica de fibra, esta fruta contiene compuestos como pectina y polifenoles que ayudan a proteger la salud cardiovascular reduciendo los niveles de colesterol malo y otros compuestos dañinos en la sangre.

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Ahora, científicos en Estados Unidos descubrieron que, en efecto, sí debemos comer una manzana, pero debe tener cáscara.
Los investigadores de la Universidad de Iowa descubrieron que la cáscara de manzana contiene una sustancia cerosa, llamada ácido ursólico, que reduce el desgaste muscular y promueve el crecimiento de músculo.
En el estudio llevado a cabo con ratones, los científicos encontraron también que esta sustancia reduce la grasa y los niveles de glucosa, de colesterol y triglicéridos en la sangre.
Tal como afirman los investigadores en la revista Cell Metabolism, (Metabolismo Celular), el ácido ursólico podría ser utilizado como tratamiento para la atrofia muscular, una enfermedad que provoca la disminución de la masa muscular.
Y también podría ser útil para tratar trastornos metabólicos como la diabetes.
"La atrofia muscular causa enormes problemas" explica el doctor Christopher Adams, endrocrinólogo de la Universidad de Iowa que dirigió el estudio.
"Y también es un trastorno muy común que afecta a la mayoría de la gente en algún momento de su vida, ya sea por enfermedad o debido al envejecimiento".
"Sin embargo, no existe un medicamento contra este mal", agrega el investigador.
En busca de ese tratamiento, el doctor Adams y su equipo estudiaron la actividad de los genes del músculo en personas que sufrían atrofia muscular.
"Sorprendentemente, el compuesto también mostró otros beneficios en los ratones: por ejemplo, redujo la grasa corporal y disminuyó los niveles de glucosa y colesterol en la sangre"
Dr. Christopher Adams
Para ello utilizaron una nueva técnica que determina qué genes se activan o apagan en el músculo humano durante la atrofia y compararon esos patrones con los de genes en líneas celulares cultivadas en el laboratorio que habían sido tratadas con una variedad de compuestos.
Descubrieron que uno de los compuestos más efectivos para bloquear la disminución de masa muscular que provoca la atrofia era el ácido ursólico.
Este compuesto se encuentra en muchas plantas, incluidos la albahaca, arándanos, saúco, menta, romero, lavanda, orégano, tomillo y ciruelas pasa.
Pero la cáscara de manzana contiene cantidades particularmente concentradas de ácido ursólico.

Menos grasa, menos colesterol

Para comprobar la efectividad del ácido ursólico para combatir la atrofia muscular, los científicos llevaron a cabo experimentos con ratones que habían sido alimentados con el compuesto.
Descubrieron que estos animales habían quedado protegidos de la atrofia muscular causada tanto por el desgaste del tejido como por daños de los nervios.
La manzana es fuente de fibra y contiene polifenoles.
Además, los investigadores observaron que los ratones que habían sido alimentados con ácido ursólico desarrollaron músculos más largos y fuertes que los ratones que no habían recibido el compuesto.
"El viejo refrán dice que a diario una manzana hace a la gente sana" dice el doctor Adams.
"Y nosotros encontramos que el ácido ursólico de la fruta incrementó el tamaño y fortaleza de los músculos de ratones. Al incrementar el tamaño del músculo se reduce la atrofia muscular".
El investigador cree que el compuesto actúa sobre dos hormonas responsables del desarrollo muscular: el factor de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-1) y la insulina.
El ácido ursólico, explica el investigador, parece incrementar la actividad de los receptores de la IGF-1 y la insulina, amplificando los efectos beneficiosos de estas hormonas en el músculo.
"Sorprendentemente, el compuesto también mostró otros beneficios en los ratones: por ejemplo, redujo la grasa corporal y disminuyó los niveles de glucosa y colesterol en la sangre" afirma el investigador.
Los investigadores planean ahora llevar a cabo estudios en seres humanos.
Si se comprueban los resultados, dice el investigador, podría ser posible desarrollar un suplemento o medicamento de ácido ursólico para tratar la atrofia muscular.

A diario una manzana... realmente es cosa sana

by: BBC Ciencia - Salud
Todos hemos escuchado el dicho: comer a diario una manzana ayuda a la gente a estar sana. Pero ahora un estudio lo ha comprobado científicamente.

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