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Las algas: Un reino aparte, fuentes de alimento y de salud!


Las algas son verdaderas esponjas biológicas que constituyen una fuente excepcional de nutrientes, mucho mas que cualquier verdura ya que son capaces de absorber los diferentes elementos que se encuentran en el mar o en las aguas donde crecen y almacenarlos en su interior..

Al ser plantas que permanecen de por vida sumergidas en el agua, mantienen sus propiedades naturales al 100%. Las algas son ricas en minerales, vitaminas, hidratos de carbono, fibra, oligoelementos, proteínas y sales minerales entre muchos otros nutrientes.
Existen aproximadamente 30.000 especies de algas diferentes aunque solo unas pocas se consideran aptas como alimento o como complemento nutritivo. Sin embargo en culturas orientales gozan de gran popularidad, siendo corea del sur el mayor consumidor mundial, seguido de japón que es uno de los mayores productores mundiales de algas para consumo.
Las algas aptas para el consumo humano son relativamente pocas, comparadas con la gran variedad de especies existentes, podríamos hablar de unas 200 especies de las cuales menos de la mitad son conocidas y utilizadas para consumo humano en occidente. No obstante en países como Irlanda, Noruega, Islandia, Chile y parte de Francia, las algas también son cultivadas y consumidas pero a menor escala en comparación con Asia.
Las algas han sido aprovechadas durante siglos no solo como alimento sino también como agentes terapéuticos para la prevención y cura de diferentes trastornos de la salud.
La función principal de las algas es aportar oxigeno al planeta.Dentro del gran abanico de algas existentes, podemos encontrar algas microscópicas unicelulares, hasta algas pluricelulares, de tamaños apreciables a simple vista. Apartándonos de la utilidad de las algas como alimento o como remedio, debemos indicar que la función principal de estos organismos es aportar oxigeno al planeta.
Las podemos encontrar en aguas saladas, gran parte de las comestibles crecen en estas aguas, sin embargo en aguas dulces se pueden encontrar diversas variedades, aunque la mayoría de algas de agua dulce son toxicas.
Se puede decir que todas las algas conocidas son organismos autótrofos, lo que significa que forman materia orgánica a través de materia inorgánica, utilizando la luz solar como medio para obtener la energía, proceso que se conoce como fotosintesis.
Las algas utilizan la luz solar para obtener la energía y transformarla en nutrientes.La influencia de la luz en el aspecto de las algas es importante, cuanto menor cantidad de luz reciben, mas oscura es su apariencia, por ejemplo, Las algas que crecen a poca profundidad son de color verde, pueden vivir en aguas dulces o saladas, las de color pardo viven a mayor profundidad y las rojas viven a profundidades donde la luz que reciben es muy leve.

Propiedades terapéuticas de las algas:

Las algas van ganando reputación no solo como recurso alimentario o terapéutico, hoy día se incluyen en campos como la cosmética y la talasoterapia. Sus propiedades varían de acuerdo a la especie y procedencia pero en general aportan grandes beneficios para la salud como:
  • Antioxidantes
  • Depurativas y adelgazantes
  • Antiinflamatorias
  • Remineralizantes
  • Diureticas
  • Saciantes
  • Laxantes
  • Estimulantes del sistema linfatico
  • Digestivas
  • fortalecedor del sistema inmunológico
  • Emulsionantes
http://www.cebanatural.com/las-algas-reino-aparte-fuentes-alimento-salud-

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Beneficios del ajo en la salud - Doctor Sonrisal




El ajo es un alimento, que a pesar de lo sencillo que se percibe, y en múltiples casos, de lo mucho que se critica su característico olor, está lleno de nutrientes y otras sustancias que pueden beneficiar la salud al prevenir afecciones y enfermedades crónicas.
Por lo tanto, te daremos 5 datos que no puedes olvidar acerca del ajo y su influencia sobre la salud, pues no sólo de dar sabor y aroma a la comida se trata, sino que éste ingrediente ha sido considerado un potente alimento medicinal y por ello, aquí te mostramos lo que nos ofrece:
1. Tiene acción antibacteriana debido a la alicina, sustancia contenida en él que no sólo sirve para preservar la inocuidad de otros alimentos o de una comida específica, sino también, para incrementar las defensas de nuestro organismo.
2. Su contenido en compuestos sulfurados contribuye a la mejor circulación sanguínea, por lo que reduce el riesgo de inflamaciones y todas aquellas enfermedades asociadas a una incorrecta oxigenación de los tejidos y a un inadecuado flujo sanguíneo.
3. Posee vitaminas del complejo B, así como en vitamina C, A y E, en menores cantidades. Por lo que contribuye a prevenir carencias vitamínicas y tiene un leve efecto antioxidante.
4. Contiene minerales como el potasio, fósforo, calcio y magnesio, necesarios para la correcta contracción muscular y el adecuado funcionamiento del sistema nervioso, que favorecen una buena salud cardiovascular.
5. Es bajo en calorías, rico en nutrientes y muy aromático, por lo que es un buen recurso para dar sabor a las comidas, reduciendo el consumo de otros ingredientes que no son tan buenos para la salud, por ejemplo, para reemplazar la sal y restringir la ingesta de sodio.
Es un humilde alimento que, por desconocimiento, muchos desaprovechamos. Por lo tanto, sólo recuerda éstos 5 datos sobre el ajo en la salud y tu paladar, como tu cuerpo, te lo agradecerá.

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8 Alimentos Antiestres - Doctor Sonrisal - Red Latinoamericana Saludable





1. El plátano maduro es el primer alimento que debes añadir a tu dieta diaria. Es el mejor 'bocadillo' que puedes encontrar en el mercado. Es barato y nada más sencillo de preparar.


Es el alimento más útil para el sistema nervioso. Incluye vitamina A en grandes cantidades, todas las vitaminas del complejo B y con un solo plátano obtienes 1/5 de todas tus necesidades diarias de vitamina C. Es toda una reserva de minerales (hierro, calcio, potasio, cobre y magnesio). Su dulzura no se debe al azúcar refinada y, además de satisfacer el apetito, no daña al cuerpo de ninguna manera: es decir que no engorda. Además es un buen alimento para las úlceras y se digiere con facilidad.


Una gran cantidad de los minerales se encuentra en la raspadura de las cáscaras. No tires la cáscara sin antes haber raspado con una cucharita su parte interna. No es muy dulce, pero le darás a tus células nerviosas los nutrientes que necesitan para estar en plena forma. 


2. La almendra, al igual que el plátano, es un alimento completo que puede ser consumido junto con otros alimentos. Desde la Antigüedad, muchas civilizaciones la han apreciado por sus propiedades regenerativas y nutricionales. 


A pesar de sus pequeñas dimensiones, la almendra contiene todos los nutrientes necesarios para vigorizar el sistema nervioso: las vitaminas del complejo B y minerales como el cobre, el hierro, el fósforo, el calcio y el potasio. Contiene una alta proteína y le dará energía durante un largo período de tiempo.


Es preferible consumirla sin piel. Esta no proporciona ningún beneficio nutritivo y es difícil de digerir. Remoja las almendras en agua caliente unos minutos y la piel se caerá sola. De 5 a 15 almendras son suficientes para obtener todo su efecto regenerador. Veamos los siguientes tres alimentos anti-estrés que podemos incorporar a nuestra dieta alimenticia:


3. Las pasas son un alimento delicioso y nutritivo, dulces y más baratas que cualquier golosina. Su alto contenido en hierro calcio, magnesio, fósforo, potasio, cobre, y vitaminas B1 y B6 las convierten en un aliado perfecto para combatir el estrés. Con una pequeña cantidad de pasas obtendrás todos sus nutrientes. Conviene que bebas mucha agua después de comer pasas, u otra fruta deshidratada, para compensar la pérdida de agua.  La gente que fuma debe tomar mucho hierro, por ello, si fumas, come más pasas. El fumar incrementa la necesidades de hierro y otros transportadores de oxígeno. 


4 y 5. El brécol y las espinacas. La espinaca es rica en vitamina A y el brécol en vitamina C y, al igual que los vegetales de hoja verde, tiene cantidades considerables de vitaminas del complejo B, potasio, calcio, magnesio, hierro y cobre. Cuanto menos cocción lleven mejor. La espinaca se puede comer cruda en ensalada, y el brécol cocido con poca agua durante unos 10 minutos. Añádeles cualquier salsa de tu gusto, pues son una gran fuente de vitalidad y muy nutritivas para tu sistema nervioso.


6. El germen de trigo. Es un alimento curativo de primera categoría y recomendable sobre todo para aquellas personas que toman mucho azúcar y alcohol, para compensar las reservas de vitamina B. Es una gran fuente de hierro, fósforo y vitamina E, y particularmente beneficioso para el sistema nervioso por su contenido en magnesio, cobre y potasio. Puedes tomarlo espolvoreado sobre el yogurt, fruta o cereal, o agregarlo a cualquier ensalada, sopa u otro plato de tu gusto

7. Las semillas de girasol. Son pequeños recipientes de vitamina E y vitaminas B. Son un alimento de preparación rápida, pero sin las deficiencias nutricionales de las comidas rápidas que tantas veces consumimos por falta de tiempo. 
Se venden en tiendas naturistas ya peladas y listas para comer. Si tienes prisa, en lugar de una chocolatina, tómate un puñadito de semillas mezcladas con pasas: las puedes llevar encima y están listas para tomar cuando el hambre aprieta. Tu corazón y tu sistema nervioso te lo agradecerán. 


8. Leche caliente con miel. Parecía que todo eran novedades. Pero hay cosas que ni la alta tecnología cambia. No hay mejor fórmula para dormir que un buen vaso de leche con miel, y esto desde hace siglos. El calcio de la leche es bueno para el sistema nervioso, y el calor para relajar el área estomacal. Es el estómago lo que primero se tensa cuando uno está nervioso. Además contiene potasio, fósforo y vitamina B12.




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Beneficios de la alimentación crudívora - Doctor Sonrisal - Red Latinoamericana Saludable





Cuando hablamos de alimentación crudívora nos referimos a todos aquellos alimentos que se pueden comer crudos y que, en realidad, son la mayoría: frutas, semillas, legumbres germinadas y verduras. Estos alimentos que no han sufrido modificaciones por la temperatura ejercen efectos muy benéficos sobre el organismo humano ya que mantienen intactas sus propiedades físico-químicas y nutricionales y son fuente de elementos esenciales para el mantenimiento de la salud, como es el caso de las vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales.
Beneficios de la alimentación cruda:
  1. No produce leucocitosis postprandial, es decir, no hay aumento de glóbulos blancos después de la digestión, lo que significa que el organismo conoce el alimento crudo y no reacciona ni se defiende contra los “alimentos” extraños que considera enemigos. El sistema inmunológico se beneficia. Eso sí sucede con los alimentos cocinados.
  2. Es un alimento vivo.
  3. No pierde vitaminas, minerales y aromas.
  4. No pierde la actividad enzimática.
  5. Fácil digestión.
  6. Aumenta energía vital.
  7. No produce sueño postprandial. No hay modorra.
  8. No es mucógeno y no inflama las mucosas.
  9. Elimina las bacterias putrefaccientes y genera una flora colónica favorable
Que el alimento cocido no tiene vida es una verdad “de perogrullo” porque todos sabemos que cualquier ser vivo sometido a las condiciones de cocción, muere. Al cocinar se pierden en mayor o menor proporción varios nutrientes: vitaminas, minerales, esencias aromáticas; no es que se pierdan todos pero sí una buena parte de aquellos que son sensibles al calor (termolábiles) o de los que son solubles y pasan al líquido de coción (que se pueden recuperar), y de los que son volátiles (los aromas) que pasan al aire; la pérdida es mayor cuanto mayor es la temperatura y el tiempo de cocción.
Las esencias aromáticas son sustancias volátiles que normalmente va despidiendo el alimento (ese rico olorcito…!). Los aromas que son agradables a nuestro sentido del olfato, tienen acciones farmacológicas saludables para el organismo: aumentan la secreción de saliva (se me hace agua la boca…!) y la secreción de enzimas digestivas, aumentan la sensación de saciedad y permiten disminuir la cantidad de comida. La actividad enzimática que se pierde al cocinar los alimentos es muy importante para la digestión. Entre estas enzimas se encuentran las que actúan en el catabolismo celular de los tejidos que forman el alimento. Muchas de ellas tienen la función de desintegrar las macromoléculas (proteínas, almidones, ácidos nucleicos) como también a otras más pequeñas (fosfolípidos, nucleótidos, polipéptidos) que hay en el alimento y que no pueden ser absorbidos por la mucosa del intestino sin esa modificación química. Esa función también la tienen las enzimas digestivas de nuestro organismo, con la ventaja de que las del vegetal son específicas para las moléculas que acompañan.

Contrariamente a la que se cree vulgarmente, los alimentos crudos son más fáciles de digerir que los cocidos por la presencia de las enzimas propias que vimos en el punto anterior. La energía radiante o “aura” que tienen los alimentos crudos (como todos los seres vivos) también se pierde al cocinarlos.
La modorra postprandial se debe a los alimentos cocinados: cuando se consumen alimentos crudos desaparece esa sensación de letargo. Muchos resfríos y otras manifestaciones de mucosas inflamadas que se atribuyen a factores climáticos: frío, lluvia, se deben en realidad a la capacidad de producir mucus de los alimentos cocidos, en especial a los refinados, farináceos, etc. Los alimentos crudos no sólo no producen mucosidad sino que pueden llegar a evitar la que producen los alimentos cocidos.
El tipo de bacterias que predomina en el intestino depende de la alimentación, ya que ésta determina el medio de vida que encontrará el microbio. La flora intestinal que genera el alimento crudo es muy favorable para nuestro organismo: ella sintetiza vitamina B12, aminoácidos y ácidos grasos esenciales, y además tienen la capacidad de digerir las fibras y extraer de ellas nutrientes como minerales, oligoelementos, vitaminas y otros.
Si buscamos en el diccionario, encontramos que la palabra “crudo” está asociada a conceptos negativos: “cruel, áspero, despiadado”; “aplicado a la fruta que no está en sazón”; “dícese de los alimentos difíciles de digerir”; “aplicado al tiempo muy frío y destemplado”; tal vez a eso se deba el rechazo hacia la alimentación crudívora.

En realidad, los alimentos en su estado natural, no se presentan crudos: la naturaleza, a través de los rayos solares los “cocina” hasta su punto justo para que puedan ser consumidos. Los alimentos naturales han sido perfectamente cocinados por el sol, el gran “cocinero” natural. Por eso nuestro consejo es:
  1. Que no falten frutas en la dieta, pero cómelas siempre lejos de las comidas principales.
  2. Que no falten las ensaladas crudas en las comidas principales.
  3. Ingerir igual o mayor cantidad de alimento crudo que de cocinado. Y si es cocinado mejor al vapor, pues destruye menos nutrientes. La pseudocultura “del todo rápido, fast down” ´pondrá aquí su excusa de siempre, pero nosotros siempre diremos lo mismo: primero es la salud y luego lo demás. Un trabajo extresado, con prisas de aquí y allá, sin tiempo para ti mismo y, sobretodo, cuando estás constantemente quejandote de lo mal que “lo llevas” y no haces nada por cambiar, es decir, si vives para trabajar, todavía te queda mucho por evolucionar… Si quieres aprender a trabajar búsca fotos por Internet de cómo se trabaja en Google o en Suecia, aprende de la cultura del “slow down”.
  4. Ingerir primero lo crudo y luego lo cocinado o por lo menos juntos.
    Aquellas personas que no toleren la alimentación cruda deben incorporarla en pequeñas cantidades y consultar con el profesional para hacerlo según sus condiciones personales.

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