Mostrando entradas con la etiqueta SOBREPESO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SOBREPESO. Mostrar todas las entradas

Más sedentarismo, menos salud - Red Saludable




Un estudio, que ha realizado una amplia revisión de investigaciones de los últimos cuarenta años, ha sido terminante al señalar al sedentarismo (concretado en un exceso de horas frente al televisor) como uno de los principales enemigos de la salud, por la influencia que tiene en la obesidad. Una vez más, la solución pasa por informarse, mentalizarse y cambiar las costumbres.
Uno de los principales atractivos del estudio que comentamos es que ha cuantificado los efectos que tiene en la salud el ver la televisión un número determinado de horas al día. Ha sido realizado por investigadores del Harvard School of Public Health, en Boston (Estados Unidos), dirigidos por el profesor de Nutrición Frank Hu, y publicado en el "Journal of the American Medical Association (JAMA)".

Hu y sus colaboradores hicieron una revisión de un gran número de estudios, sobre todo de Estados Unidos, Australia y Europa. Dichos estudios habían sido publicados en los últimos cuarenta años y relacionaban el ver la televisión (como ejemplo prototípico de sedentarismo) con el padecimiento de determinadas enfermedades que se derivan, a su vez, de la obesidad. 


En especial, analizaron la influencia sobre la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares. La relación de causa a efecto parece clara: el sedentarismo lleva a la obesidad, y ésta a las ya mencionadas enfermedades. Hay que tener en cuenta que el europeo medio se pasa entre tres y cuatro horas diarias frente a la "caja tonta", pero todavía se queda corto frente a las cinco que se pasa el estadounidense.
El estudio, como hemos dicho, tiene le virtud de cuantificar: por cada dos horas diarias de televisión, la probabilidad de sufrir diabetes aumenta un 20%, y la de padecer enfermedades cardiovasculares, un 15%. Todo el mundo estará de acuerdo en que son cifras muy importantes como para ignorarlas.
Los autores afirman que ver mucho la televisión se relaciona con la obesidad, malos hábitos alimenticios y poca actividad física. Por ello, el propio Hu concluye: "El mensaje es simple: no sólo se debe promover que aumente la actividad física, sino también que se minimicen determinados comportamientos sedentarios, como ver mucho la televisión".


Artículo elaborado por Adelgazar.Net 
Leer más...

10 consejos para perder peso sin hacer dieta - Doctor Sonrisal - Red Saludable


Francamente no sabes qué te disgusta más: si el sobrepeso o tener que hacer dieta. Como pasar hambre y privarte de lo que te gusta no te atrae ni un poquito lo sigues dejando para mañana. Pues ya no tienes que esperar ni un minuto más porque basta que introduzcas pequeños cambios en tus hábitos alimenticios y en tu estilo de vida para ir perdiendo peso poco a poco. Aquí tienes 10 consejos para que recuperes la forma y el peso ideal sin mucho sacrificio.
Si las dietas estrictas y de pocas calorías no son para ti, ni tampoco tienes tiempo ni ganas para largas sesiones de ejercicios, todavía te quedan opciones: realizar pequeños cambios en tu alimentación para ir reduciendo el peso, de forma más modesta pero más segura a largo plazo. Para ayudarte en el proceso, te proponemos las siguientes sugerencias:
  1. ¿Qué tal se te da la suma? La mayoría de las dietas restan alimentos. Pero ahora tú vas a sumar, pero no cualquier cosa, sino alimentos que te ayuden a lograr tu objetivo. Añade a tu cena de hoy los dos vegetales o verduras que más te gusten (espinaca, calabacines, zanahorias, coliflor) a tu porción de proteína (una pechuga de pollo, o carne, por ejemplo).  Como los vegetales contienen fibra te sentirás más satisfecha(o) con menos calorías. Evita aderezos ricos en cremas. En su lugar, aderézalos con un chorrito de limón, o una vinagreta ligera. Continúa añadiendo alimentos saludables a tus menús (más vegetales frescos, más fruta natural, más arroz integral).
  2. Solamente una vez.  No te prives de los alimentos que te gustan, pero con moderación.  Sírvete una porción y no repitas, especialmente si es un plato de alto contenido calórico.  Tampoco tienes por qué renunciar por ejemplo a ese postre delicioso que prepara tu abuela, pero confórmate con un par de cucharaditas.
  3. Sustituye los ingredientes por algo más ligero. ¿Te encanta la pasta? Sírvela con salsa de tomate en lugar de la salsa Alfredo, más alta en calorías. Acompaña las hamburguesas con ruedas de tomate y hojas de lechuga en lugar de queso derretido. O sirve una papa asada con crema agria sin grasa (o yogurt desgrasado) y baja en calorías en lugar de mantequilla, arroz salvaje en lugar de arroz blanco o un coctel de frutas naturales en lugar de las enlatadas que vienen en jarabe. ¿Ves la diferencia? Si aprendes a sustituir los ingredientes de forma inteligente, podrás seguir comiendo los platillos de siempre, pero más ligeros y no sentirás que te estás sacrificando.   
  4. No saltes comidas. Cuando comes frecuentemente (en pequeñas cantidades, se entiende), el metabolismo se acelera y se queman muchas más calorías que si pasas horas y horas sin ingerir alimento (lo único que se logra con esta práctica es frenar el metabolismo, exactamente lo opuesto de lo que te conviene, que es “quemar” los depósitos de grasa de reserva). Además de tu desayuno, el almuerzo y la cena, planea dos meriendas ligeras (que pueden ser un puñado de nueces, un ramito de uvas, un yogur bajo en calorías o una barrita de energía de 90 o 100 calorías).  Planifica el horario de la cena para que no te acuestes sin hacer la digestión. Si tienes hambre antes de acostarte, olvídate del helado o cualquier alimento azucarado. En su lugar, come una rebanada (lasca) de pavo magro o un puñado de frutos secos. Planea tus menús considerando la densidad energética de los ingredientes y de esa forma puedes limitar los que tengan más calorías. 
  5. Dile adiós a la sobremesa. Mientras más tiempo permanezcas en la mesa, más tendencia tendrás a seguir comiendo, aunque no tengas hambre.  Dedica a cada comida media hora. Es suficiente tiempo para que te sirvas y disfrutes tus alimentos, masticándolos lo más despacio que puedas. Así te sentirás saciada(o) con menos. En cuanto termines, levántate y sal de la cocina o del comedor. Una retirada a tiempo te permitirá irle ganando la batalla al sobrepeso.
  6. Reduce el azúcar.  La consumimos no solamente en los postres, sino en grandes cantidades en las bebidas, como el té o el café. Si no puedes prescindir del azúcar, usa solamente la mitad de la cantidad que les añades habitualmente. Prueba eliminar las bebidas azucaradas como los jugos (zumos) de fruta y sobre todo, las sodas. No elimines tu vaso de jugo de naranja en el desayuno, pero sustituye el resto de las bebidas durante el día por agua que aporta 0 calorías.
  7. Limita el consumo de alcohol.  Contiene más calorías por gramo que los carbohidratos y las proteínas, así que usa tu fuerza de voluntad para limitarte a una copa de vino u otro tipo de trago.
  8. Usa platos, o vasos, más pequeños para servirte. El plato, o el vaso, se verán llenos con menos cantidad de alimentos. Así consumes menos calorías y visualmente no notarás la diferencia. Sigue aplicando el consejo de servirte sólo una vez para lograr un efecto multiplicador.
  9. Ojos que no ven. Si no traes a casa los alimentos que no te convienen (dulces, galletitas, chips, sodas,  tú sabes exactamente cuál es tu debilidad), no podrás ni comerlos ni inventarás excusas para consumirlos. Ve al supermercado con una lista específica y no compres por impulso.
  10. Aunque no vayas al gimnasio, realiza algún tipo de ejercicio.  Caminar alrededor de la cuadra, nadar en la piscina o alberca, montar en bicicleta, jugar un partido de tenis, son algunos ejemplos de las actividades que te ayudan a mantenerte en forma sin poner un pie en el gimnasio. Mientras más te motiven y agraden, mejor.                  
Día a día y poco a poco verás como la ropa te va quedando más ligera y suelta y es que has empezado a perder todo ese peso que tienes de sobra, sin mucho esfuerzo y sin mencionar la palabra dieta. ¿Cuándo te animas a empezar? No lo pienses dos veces: te verás mejor y estarás dando un gran paso de avance en el cuidado de tu salud.


Leer más...

TOP TEN DE LA OBESIDAD --- RED SALUDABLE - Doctor Sonrisal

Las perspectivas para el año 2020 apuntan, a que seis de los países con mayor obesidad en el mundo serán latinoamericanos: Venezuela, Guatemala, Uruguay, Costa Rica, República Dominicana y México. De estos, Venezuela será el tercer país con más gente obesa en el mundo, con un 41,6%, y México estará en el décimo puesto, con un 35,3%. En este sentido, Chile es el país con más personas con sobrepeso en la región y el segundo del mundo. Las tasas de obesidad han aumentado considerablemente desde 1980, cuando comenzó a extenderse el consumo de comida rápida en América Latina. 


El mayor acceso a la comida con altos niveles de grasas saturadas y el incremento de la urbanización que supone estilos de vida más sedentarios El parámetro más usado para medir el sobrepeso y la obesidad es el índice de masa corporal (IMC). En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define el sobrepeso como un IMC igual o superior a 25, y la obesidad como un IMC igual o superior a 30, umbrales que sirven de referencia para las evaluaciones individuales. La OMS ha estimado que, de seguir la tendencia actual, en 2015 habrá aproximadamente 2300 millones de adultos con sobrepeso y más de 700 millones con obesidad.



Leer más...